Ecografía Obstétrica Transabdominal

La ecografía obstétrica está recomendada para realizar la valoración continua del embarazo: desde su inicio, a lo largo de todo el desarrollo y hasta su finalización.

consiste en la visualización del embrión o feto dentro del útero materno. Se trata de un método de diagnóstico imprescindible durante el embarazo. Hoy en día, se establece un control ecográfico seriado en todos los embarazos.

¿Cuándo está indicada?

El número de ecografías a realizar para el control de un embarazo dependerá de varios factores, especialmente del hecho de que el embarazo sea de bajo riesgo o de alto riesgo obstétrico. Tu ginecólogo será quién te va a indicar cuántas ecografías serán necesarias y en qué momento deben realizarse.

En general, el control ecográfico de un embarazo de evolución normal implica:

Ecografía del primer trimestre (6-10 semanas):
Al principio de la gestación se realizará una ecografía para averiguar el número de embriones y establecer, con la máxima seguridad, la edad gestacional.

Ecografía de segundo trimestre incipiente (11-13 semanas):
Nos permitirá valorar los marcadores ecográficos que se utilizan para el cálculo de riesgo combinado de Síndrome de Down. También podremos hacer una valoración anatómica inicial.

Ecografía morfológica (20-22 semanas):
Suele ser la exploración ecográfica más larga de todo el control del embarazo. En esta ecografía se lleva a cabo una valoración completa y exhaustiva de todos los órganos del feto con el fin de intentar descartar la presencia de anomalías estructurales. Asimismo, se valoran ciertos parámetros del útero y la placenta para poder obtener información sobre la evolución del embarazo.

Ecografía del tercer trimestre (30-34 semanas):
Ecografía destinada fundamentalmente a valoración del crecimiento fetal. Asimismo, se valora la cantidad de líquido amniótico y la posible aparición de algún tipo de patología fetal evolutiva.

Finalmente, se realizará también una exploración ecográfica alrededor de la semana 39-40, a fin de evaluar la correcta posición del feto, su tamaño y el bienestar fetal intrauterino.

En el caso de gestaciones de alto riesgo, embarazos gemelares y otras circunstancias personales de la paciente, el número de ecografías necesarias para controlar la evolución del embarazo puede verse incrementado.

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